Trump inicia hoy su «tournée» europea

El presidente de EE UU, Donald Trump, emprende hoy una gira europea en la que recalará en Bruselas, Londres y Helsinki.

Fiel a sí mismo, el inquilino de la Casa Blanca no pretende rebajar tensiones ni hacer amigos. El propósito de Trump es demostrar que no cederá un ápice en sus postulados y que EE UU se ha independizado de las tesis que han tejido el equilibrio sociopolítico tras la II Guerra Mundial. «America First», el resto puede esperar. La delegación europea llegó desmoralizada tras el encuentro del G-7 en Canadá y nada indica que las formas y el fondo vayan a cambiar.

Trump desembarcará durante la noche de hoy para participar en la cumbre de la OTAN que comienza mañana y se prolongará hasta el jueves. Después se reunirá con Theresa May en Londres y el lunes se encontrará con Vladimir Putin, quizás el único líder al que Trump mira como un igual, más allá de las tensiones y la difícil situación en el seno de la Alianza.

Trump llega a Bruselas con dos propósitos clave: leer la cartilla a los aliados que no invierten lo suficiente en el gasto militar y seguir su cruzada contra el superávit comercial europeo y las normas de comercio internacionales. Para calentar el ambiente, el inquilino de la Casa Blanca comenzó ayer el día con un par de tuits incendiarios. «Estados Unidos está gastando mucho más en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que cualquier otro país. Esto no es justo ni aceptable. Aunque estos países han aumentado sus contribuciones desde que asumí el cargo, deben hacer mucho más. Alemania está al 1%, Estados Unidos al 4%, y la OTAN beneficia a…». Lejos de relajarse, Trump prosiguió: «Europa muy lejos de lo que hace EE UU… Según algunos informes, Estados Unidos está pagando el 90% de la OTAN, con muchos países muy lejos de su compromiso del 2%. Además, la Unión Europea tiene un superávit comercial de 151 millones de dólares con EE UU, y grandes barreras comerciales en los productos de EE UU ¡NO!».

Como prueban los tuits, en estas dos guerras Trump tiene una bestia negra especial: Alemania. Aparte de la poca sintonía personal con Angela Merkel, EE UU es consciente de que desestabilizar a la canciller supone hacerlo a la UE en su conjunto. Berlín gasta la mitad de lo fijado en Defensa pese a su poderío económico y mantiene un suculento superávit comercial con EE UU. Bruselas teme que los aranceles al aluminio y al acero sean sólo el principio. Los obstáculos para la exportaciones comunitarias de coches y el daño a la economía de la locomotora europea marcarían el verdadero punto de inflexión. Consciente de lo que se juega la UE en esta contienda comercial, el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, visitará la Casa Blanca a finales de julio.

Tras la anexión ilegal de la península de Crimea por parte de Rusia en 2014, los aliados se comprometieron a aumentar su gasto militar hasta el 2% en una década. Para que nadie olvide sus deberes, Trump envió hace unas semanas cartas a países como Alemania, Bélgica, Noruega, Canadá y España (nuestro país es el tercero que menos gasta tras Luxemburgo y Bélgica). De los 29 aliados, se espera que este año la meta sea alcanzada por ocho. Hasta ahora, EE UU no sólo ha mantenido su presencia en suelo europeo, sino que ha aumentado sus efectivos en los países del Este. Algo que podría cambiar.

Fuente: La Razón

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