Un «comando» para atentar en tres comunidades

El «comando complejo Basajaun» estaba formado por dos «liberados», Mikel Karrera, «Ata» y una mujer sin identificar; y cuatro «taldes», entre ellos uno denominado «El equipo de Rugby», deporte que practicaba el individuo condenado por el asesinato de Joxeba Pazartundúa.

Todos ellos dependían a su vez de los dos jefes del «aparato militar» en Francia, Jon Olarra Guridi, «Jon»; y Ainhoa Múgica Goñi, «Olga», que eran los que indicaban los atentados que se debían cometer, empresarios a los que se debía extorsionar, posibles objetivos a vigilar, etcétera.

Los otros «taldes», tal y como se recoge en el gráfico que se publica en esta misma página, eran «Los Finolis»; el denominado «Los Dos» y «El nuevo y muy nuevo».

Las investigaciones realizadas por la Guardia Civil en su momento, impulsadas por la documentación entregada por Francia, podrían aportar las evidencias para poder imputar a los integrantes de este «complejo» diversos atentados de ETA aún sin esclarecer.

A veces, unas líneas en un documento o un comentario en una «kantada» (carta que los etarras remitían a la «dirección» en Francia en la que explicaban las circunstancias de su detención), permite a los agentes hilvanar unos datos con otros y llegar hasta los posibles autores de los hechos criminales por el momento sin esclarecer.

El «Basajaun» fue en su momento uno de los «complejos» que más «cuidaba» la banda, ya que operaba en tres comunidades autónomas diferentes, País Vasco, Navarra y Aragón, en unos momentos en los que la banda trataba de forzar al Gobierno a una negociación y a que tomara medidas a favor de los reclusos terroristas.

Fuente: La Razón

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