Una plataforma pide que se proteja la Casa Judía como joya del ‘art decó’

El inmueble de 1930 del Ensanche mezcla elementos egipcios, ojivales con remates exóticos en su fachada con forma de pagoda

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Es imposible pasar por la calle Castellón y no levantar la cabeza para admirar su colorido. Juan Francisco Guardiola Martínez fue un arquitecto singular y prácticamente desconocido para los valencianos, a pesar de «su originalidad y de haber dejado su huella en diversos y extraordinarios edificios, como la conocida Casa Judía», como afirman desde las asociaciones Constantí Llombart y Círculo por la Defensa del Patrimonio sobre el inmueble construido en 1930. Ambas han solicitado que se inicien las «actuaciones administrativas para incoar este edificio como Bien de Relevancia Local y se actualice el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de Valencia, incluyendo también al Cine Jerusalem».

La entidad sostiene que «sorprende que carezca de protección legal y a día de hoy se aprecia la decoración original art decó en su vestíbulo y su fachada, donde se mezclan diversos estilos, fruto de los amplios conocimientos y curiosidad innata». Opinan además que «resulta paradójico que ninguna de sus magníficas obras como el Casino Suecano del Socorro, tenga protección como Bien de Relevancia Local, a pesar de contener magníficos e irrepetibles valores artísticos y constituir un referente vanguardístico tanto en su diseño exterior e interior».

Juan Francisco Guardiola Martínez (1895-1962), militante socialista, ejerció durante un breve tiempo como alcalde de Sueca, sin olvidar sus relaciones personales y artísticas con otros artistas, como Regino Mas. En Valencia firmó varios edificios del Ensanche en calles como Burriana, Salamanca y la avenida Reino de Valencia. La petición para la Casa Judía se ha realizado tanto al Ayuntamiento como a la Conselleria de Cultura.

Entre los méritos, la documentación indica el estudio de Carlos Tomás titulado ‘Casa Judía, un icono de Juan Guardiola en Valencia’ donde se detalla que la finca fue construida en 1930 y es el mejor ejemplo del estilo art déco de los años 20 y 30 en el que se reutilizaban de manera libre elementos arquitectónicos de otras épocas y culturas. «A modo romántico se ponen al mismo nivel y se usan en la composición columnas con capiteles egipcios, ventanas ojivales o remates exóticos con forma de pagoda».

Guardiola Martínez se formó como arquitecto en Barcelona, consiguiendo en 1922 un premio extraordinario por su proyecto para la estación de metro de la Plaza de Cataluña. «Se trata de un arquitecto prolífico que durante su dilatada carrera edificó gran número de viviendas, almacenes, cines, fábricas y teatros. Destacan por el uso similar de una imaginación efusiva y sin límites», aseguran los proponentes, que citan como ejemplo la Casa Xina en Barcelona (Muntaner 54) o el Ateneu del Socors en Sueca. Finalizada la Guerra Civil, se instaló en Alzira, donde ejerció de arquitecto municipal y desarrolló su carrera.