Vox propondrá que Les Corts condenen todos los asesinatos, no sólo los de género

Los grupos políticos del Parlamento Valenciano tuvieron ayer una Junta de Síndic breve y casi se podría decir que de trámite, con la vista claramente puesta en lo que estaba sucediendo en las negociaciones del Pacte del Botànic. Y hasta que se conozca el resultado de las mismas y la ansiada fumata blanca, los grupos prefirieron no tensar más el ambiente con cuestiones domésticas y así pospusieron hasta la próxima Junta la decisión sobre la pretensión de Podem de «abandonar el gallinero» y tener al menos dos escaños detrás del Consell en el hemiciclo.

Por su parte, Vox aprovechó la circunstancia del minuto de silencio convocado por el último asesinato de una mujer, para anunciar que presentará en Les Corts un escrito en el que solicitarán que el Parlamento repudie todos los asesinatos, tanto de mujeres como de hombres, ancianos o niños, y reiteró su intención de sustituir la Ley de Violencia de Género por una de violencia intrafamiliar.

Los diputados de Vox asistieron a la concentración a las doce de la mañana en la puerta de la calle Navellos, pero no compartieron la pancarta institucional que refiere la «violencia machista».

Respecto a las negociaciones del Botànic, los grupos que no lo componen mostraron su preocupación. Así, el portavoz de Cs, Toni Cantó, criticó la «locura del camarote marxista» y dijo que un gobierno con «doce o trece conselleries es insostenible» y dijo que «iba a aumentar el empleo de enchufados del PSPV, Podem y Compromís».

Por su parte, al síndica del PP, Isabel Bonig criticó que mientras se reparten escaños «no sabemos nada de la sanidad, ni de la educación ni de las residencias de ancianos», y mostró su preocupación porque «nos habían vendido que la relación era perfecta y que necesitaban una segunda legislatura para consolidar el progreso, y ahora solo hablan del reparto de conselleries y sillones, y todos los arreglan con más Administración y más dinero público».

Bonig dijo que «esto no es política, y entiendo que la gente de fuera, la que nos paga nuestros sueldo, esté cabreada»

La síndica de Vox, Ana Vega, se mostró convencida de que se llegaría al debate de investidura, pero que «los que pierden son los valencianos».

De los partidos que pretenden reeditar el Botànic, la más crítica fue la síndica adjunta de Compromís, Aitana Más, quien dijo que su formación era «la que siempre se humilla, la que cede siempre y la que se lleva todos los palos».

Respecto de esta declaración, Carmen Martínez, del PSPV, dijo que «en las negociaciones a veces es preciso tensionar».

Les Corts pretenden que el pleno de investidura dure solo un día

El presidente de Les Corts, Enric Morera, explicó ayer durante la Junta de Síndicos que su pretensión era que el pleno de investidura durara solo una jornada, y que si en la sesión de la legislatura pasada, el pleno se alargó hasta las 20.30, en esta ocasión, al haber un grupo más, quizá se prolongaría un poco más, pero que la intención era dejar el asunto cerrado hoy miércoles.

Según dispone el Estatut d’Autonomia en su artículo 27, «para la elección del presidente hace falta la mayoría absoluta de los miembros de derecho de Les Corts en primera votación. Si no se logra esta mayoría, la votación se repetirá cuarenta y ocho horas después y será suficiente la mayoría simple para ser elegido».

Actualmente, los grupos de Les Corts que pretenden conformar el nuevo Consell «botànic» tiene 52 diputados, de los que ocho corresponden a Podemos, diecisiete a Compromís y veintisiete al PSPV, por lo que es necesaria la unión de las tres fuerzas para llegar a la mayoría absoluta, no siendo ésta posible si uno de los tres socios se apea del pacto.

En el hipotético e improbable caso en que Ximo Puig no lograra ningún apoyo para ser elegido presidente de la Generalitat, el presidente de Les Corts convocaría nuevas consultas con los grupos parlamentarios para proponer nuevos candidatos.

Y si transcurridos dos meses después de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiera logrado la mayoría simple de la Cámara, el presidente del Parlamento disolvería la Cámara y el presidente de la Generalitat convocaría nuevamente elecciones.

Fuente;: La Razón

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